
Hace exactamente un año atrás nacía este blog.
Quiero festejar con ustedes y agradecerles a los lectores que me bancan, los comentaristas que siempre estuvieron, los que fueron sólo aves de paso, los compañeros de manicomio que figuran acá al lado aunque no todos se acuerden de visitarme o sólo me visiten de vez en cuando. A todos los que leen estas líneas, ¡gracias, mil gracias!
Ustedes, queridos blogueros, saben como yo el placer que nos brinda este espacio, la escritura compulsiva que mueve nuestras manos y nuestros espíritus y que toda esa fuerza creadora encuentra una nueva justificación cuando sabemos que leen lo que escribimos, cuando nos leen como una gitana a las líneas de la mano.
El 13 de enero de 2009 escribía mi primer post. Así nacía este humilde espacio denominado DE PROFESIÓN EX. En ese momento no sabía muy bien de qué se trataba ni tampoco sospechaba lo gratificante que podía ser tener un blog. Mucho menos imaginaba la cantidad de gente linda que he conocido a través de este blog.
Sólo tenía una certeza en ese momento de mi vida y la plasmé lo mejor que pude en el
primer poema publicado. También en la leyenda que nos acompaña desde el principio: DE PROFESIÓN EX ...Un lugar donde lo invitamos a dejar de ser lo que le hicieron creer y empezar a ser ud. mismo de una vez por todas.
Yo atravesaba un momento de crisis en mi vida. Pero esta vez, a esa crisis la encaré distinto. La certeza de la que les hablo es acerca de todo lo que no era. De cierto modo, encontré una antidefinición para mí, lo que quería y lo que sentía. Era momento de sacarse las máscaras que me habían impuesto y empezar a ser yo misma sin tanto peso encima.
El blog es un reflejo de esa suerte de transformación: no tiene otro eje más que ese ser esencial sin más, sin explicaciones, sin apariencias fatuas ni disfraces.
Parece caótico y quizás lo sea, pero lo atraviesa un único deseo: escribir de lo que sea porque sí, expresarme con libertad según lo vaya marcando el mismo decurso de la vida y su sentir cotidiano.
En mi vida personal, también ha habido un cambio. He tratado de no dejarme confundir nunca más con las imposiciones sociales. La verdad, es que ando mucho más liviana por la vida y disfruto mucho más.
Para festejar este cumpleblog, me gustaría que me cuenten qué cosas han dejado de ser por imposición ajena para ser ustedes mismos o qué les gustaría dejar de una vez por todas para encontrarse con su ser esencial, ese que los reclama desde

lo más profundo y al que ya no pueden callar con ninguna excusa.
¡Un abrazo! ¡Y brindo con ustedes, por otro año más!