domingo, 22 de agosto de 2010

la ebriedad de las uvas sin verano

A Neruda
que no tiene la culpa

ebrios y eufóricos
al unísono de la fiesta
se escurrió la noche
con voces de uvas fermentadas

era invierno
y el frío y el viento
no se apiadaban
en un abrazo danzante
los combatimos
sin pensar quién sos
sin pensar quién soy
sin pensar siquiera
en un somos

pero fue la fiesta
y fuimos los náufragos del cariño
aferrados al madero del lecho
y el sopor de la ebriedad
salvándonos apenas
de la cruenta soledad

besos de vino
caricias trémulas
brindis de pasión
en copas de piel

ya sale el sol
ya recuerdo quien soy
y quién serás a partir de ahora
no sé
¡gracias y adiós!

jueves, 5 de agosto de 2010

ola polar

levantate temprano

no desayunés

no encendás la calefacción

no te abrigués

no te calcés los zapatos

salí a la calle y caminá descalzo

andá descalzo a trabajar

no te quejés

no almorcés

no merendés

al anochecer recostate en una vereda

mirá el cielo helado

mirá a la gente desde el suelo

después volvé a tu casa

y cuando por fin te acostés en tu cama tibia

pensá si te alcanza con dar una moneda en la calle

o donar los centavos que te quedaron a UNICEF

o llevar un paquete de fideos a la iglesia

para calmar tu conciencia y sentirte buena gente

domingo, 1 de agosto de 2010

una dulce ilusión más

apenas aparece su faz ante mis ojos
una parálisis irrefrenable me asalta
y la mandíbula dislocada se me cae al piso
y se azota como cántaro que a la fuente va

es que su presencia así de cercana
se me hace como el aroma del café con leche
en una estación de ómnibus a las 7 de la mañana
con medialunas tibias y el calor del viaje en la boca
trayendo o dejando todo el vértigo en el estómago
y un dulce sabor a abrazo en las manos

saberlo cerca
es como pasar por casualidad frente a una panadería
una tardecita fría de invierno
y sentir el olorcito del pan recién horneado
y no resistir el deseo ni intentarlo
y entrar a comprarlo
con unas ganas locas de pellizcarlo
camino a casa

tenerlo ahí ¡tan cerca!
me provoca esa urgencia
que se siente al hallar un libro inesperado
en el estante más escondido de la librería
y comprarlo con la sensación de que te robás un tesoro
y no ver la hora de llegar a destino
acariciándole el envoltorio
hasta poder al fin descubrirlo a solas

las ilusiones suelen ser traicioneras
pero
por más que me digan
antes o después
y finalmente descubra
que al café con leche lo escupió el mozo
y las medialunas eran de antes de ayer
y que el pan era viejo y recalentado
y el libro una real estafa
que no cumplía ni la mitad de lo que prometía en la contratapa
acaso
¿valdrá menos esta dulce ilusión?

viernes, 23 de julio de 2010

Fragmentos de un discurso femenino

Solamente para que vean que este no es un blog sexista, feminista, lo que sea, etc; acá viene la contraparte del post anterior.
A algunos les gustará pensar que ambos discursos se complementan...bueno, no. No necesariamente. Tampoco solemos estar en la misma sintonía: si fuese así, no habría conflictos y todo sería muy aburrido.
Por suerte, a todos nos mueven intereses absolutamente distintos y expresamos nuestros pareceres como podemos sin importar el género que a cada cual le haya tocado en suerte.
En cuanto a los fragmentos discursivos que expondré a continuación, vale aclarar que ninguna de esas frases ha sido proferida por mis discretos labios siempre tan medidos en el decir y amigos de la cortesía y las buenas costumbres. Solamente recojo al azar un montón de frases oídas por ahí y dichas por mujeres menos cautas, esclavas de sus palabras y no dueñas de su silencio como acostumbro yo.
Las frases:

  1. Estoy hecha una vaca...mañana empiezo la dieta.
  2. Ya me parecía a mí que esa era una turra.
  3. ¡Qué asco! ¿Cómo vas a decir eso?
  4. Me miró y me sonrió...¿Vos qué decís?
  5. Me mandó un mensajito... ¿Vos qué decís?
  6. Me mandó un e-mail... ¿Vos qué decís?
  7. Me llamó... ¿Vos qué decís?
  8. Nos besamos... ¿Vos qué decís?
  9. Garchamos... ¿Vos qué decís?
  10. No me llama y me atiende la casilla... ¿Vos qué decís?
  11. El tamaño no importa.
  12. Si te acostás con un pendejo, amanecés meada.
  13. Ayer el bebu hacía caquita re-blandita. Me re-asusté. Entonces lo llamé al pediatra y le dije y me preguntó que de qué color era y le contesté que era marroncita, blandita, casi líquida. Por suerte me tranquilizó y me dijo qué hacer. Ahora está más normal, ya hace caquita más durita...
  14. ¿Y por qué están con la pelota parada y el de naranja parece que va a patear y se pararon un par de jugadores al lado del arquero? ¿Se siente mal el arquero? ¿Lo van a ayudar? ¿Eh? ¿Eh?
  15. ¿Y si nos hacemos lesbianas?
  16. Hoy por mí. Mañana por ti. Pasado por onga.
  17. Estoy con el afrecho hasta las orejas. Necesito una urgente!!!
  18. No sabés... tenía un matafuego ahí!!!
  19. ¡Cuántas cosas que estoy aprendiendo con vos! ¡Nunca me lo hubiese imaginado! ¡Sos increíble!
  20. Tengo que decirte algo... [Completar con la frase que usted más tema en esta vida]

viernes, 16 de julio de 2010

Fragmentos de un discurso masculino

A la manera de Roland Barthes, les ofrezco a continuación una serie de fragmentos discursivos inconexos, en apariencia, pero que, sin embargo, tienen una cualidad común: han sido enunciados por voces masculinas de diversa importancia en mi vida. El motivo de su transcripción no es otro más que el de limpieza general del recinto cerebral donde han quedado haciendo ruido, tal vez, anacrónicamente. Por lo demás, no creo que sea menester ningún otro tipo de explicación.
Sin más preámbulo, con ustedes, ellas, las voces masculinas atesoradas salen a la luz:

  1. Al que le guste el durazno, que se aguante la pelusa.
  2. El que no sea guampudo, que no pierda la esperanza.
  3. De las guampas y de la muerte, nadie se salva.
  4. Estás tan buena que te la tendrían que poner caminando.
  5. Si la mitad de un país trabaja y la otra no, ese país se hunde.
  6. ... (cri-cri...cri-cri)
  7. Por lo general soy re-machito pero, de vez en cuando, se me salen las plumas.
  8. Nadie muere mocho.
  9. Así es la vida del pobre, hay que laburar. No queda otra...
  10. ¿Todo eso es tuyo?
  11. Yo no soy así. Vos me ponés así.
  12. ... (cri-cri...cri-cri)
  13. Es re-buena la mina: no tiene fiaca para hacer la ensalada de fruta.
  14. A los 30 los hombres no podemos despegar los ojos de las tetas. Después de los 40 se te van los ojos derecho al culo. Es inevitable. Es una ley biológica.
  15. Las mujeres que fuman son todas putas.
  16. Vos seguí que yo te aviso.
  17. Si querés conservar un hombre con vos: pete y garrote.
  18. Las mujeres son como las gallinas: les podés dar el mejor maíz y no lo comen pero ahí, donde hay un sorete, van y picotean.
  19. ¡Daaaale! ¿Qué te cuesta?
  20. ... (cri-cri...cri-cri)