A Isidoro Blaisten
que no era ningún boludo
Estas palabras son para vos.
Sí, para vos,
poeta que te escondés como un delincuente
que le temés a la opinión de los mediocres
que no saben distinguir la diferencia
entre la angustia rasa
y la angustia de una gota de lluvia
deslizándose por el cristal
en una mañana fría y lánguida.
Seguramente te van a quemar por hereje
y por boludo.
Vos que andás haciendo esas idioteces
con la rima y las palabritas,
en vez de comprar y comprar
y trabajar para comprar más aún
y endeudarte para volver a comprar
como hace la gente sensata y normal.
Vos que te emocionás con una buena metáfora.
¡Qué boludo!
Vos que ponés el corazón en las palabras
y te perdés en las librerías y las bibliotecas
y creés en un mundo mejor
y denunciás sin miedos la injusticia social
y te desgarrás la garganta cuando te toca el desamor
y sos pura miel en las poesías de amor
porque creés en el amor y en la fuerza de la palabra.
Sin embargo,
te escondés todos los días detrás de ese traje de gente normal
y escribís subrepticiamente
y hacés las cosas que hace la gente sensata
para disimular lo más posible tu condición:
¡Poeta!
¡Zeus me libre y Calíope me ampare!
¡Poeta!
¿A quién se le ocurre semejante desvarío
en pleno siglo XXI capitalista y postmoderno?
¡Isidoro Blaisten! Me encanta, me gustan sus cuentos, y su novela Voces en la noche, que son lo que he leído ¡qué escritor notable!
ResponderEliminarBesos.
Isidoro Blaisten y Mario Jorge De Lellis tomando vino en un bar de Tacuarí y Rivadavia
ResponderEliminarEn eso entró un sujeto raro y antiguo, con un sombrero hongo empotrado hasta las cejas. Despaciosamente, fue mirando con severidad todo el salón. Cuando nos vio se acercó un poco y nos estudió con una insistencia torva, casi despreciativa. Y se fue. Con la misma dignidad con que había entrado, dio media vuelta y se fue.
Nos miramos en silencio. Entonces Mario dijo:
- Inspector de angustiados.
(directo desde el lateral de mi blog)
Poeta!!
ResponderEliminarA quién se le ocurre semejante desvarío !!
Parafraseando a tu homenajeado de hoy, todos podríamos pedir a nuestro analista: ¨no me cure la locura, doctor, porque es lo único que tengo...¨
Me ha cerrado la lectura del poema como un epitafio maravilloso.
Estos versos y su gracia entibiarían el mármol.
Un beso
SIL
Prometo no hacerlo más
ResponderEliminarestoy avergonzado, cómo se me pudo ocurrir?
jejejeje
buena, directa y certera entrada al corazón
Pero en vos es lo normal
besos
esconderse a la poesia... que absurdo..
ResponderEliminarsaludos
abrazos
linda semana